La calidad de la IA empieza
en la fuente.
Un modelo general sabe mucho, pero no conoce tu gama actual, precios, acuerdos y excepciones. Una IA empresarial fiable necesita un entorno de conocimiento propio y gestionado.
Solo contiene fuentes aprobadas. Los cambios se actualizan de forma controlada y las respuestas pueden indicar en qué información se basan.
El objetivo no es responder más. Es responder mejor en el momento adecuado.
De conversar a
aportar valor.
Un asistente resulta útil cuando entiende el siguiente paso: recomendar un producto, recoger datos, reservar una cita o transferir la conversación con contexto.
Los límites son igual de importantes. Si no tiene suficiente certeza, debe reconocerlo, no inventar y ofrecer una vía segura de contacto personal.